Fauna estática (I) Perros

 




Comenzamos esta serie de curiosas estatuas dedicada a los animales que he ido descubriendo a lo largo de mis viajes, a veces sin buscarlas, y que forman en sí mismas una pintoresca colección. En un principio iba a ser como un Arca de Noe donde se mezclaran la oveja y el lobo, el águila y el conejo, el león y la gacela. Pero los bichos, más que comerse unos a otros, se empezaron a multiplicar y esta especie de zoológico escultórico se estaba convirtiendo en una locura difícil de manejar. Por otra parte, cada animalillo merece su propio homenaje y aunque a veces estén mezclados y forman alianza con otras especies, véase el caso de los músicos de Bremen que hace honor a la fábula de los hermanos Grimm en la ciudad homónima, colocaremos a cada animal con su especie u otras con las que se relaciona.
Y no quiero comenzar con otro, sino con el que consideramos el mejor amigo del hombre: El Canis Lupus Familiaris, del que procede el termino can y al que en España le llamamos perro. Una palabra de incierto origen, y es que aunque algunos filólogos le den un origen prerromano, tal vez provenga de la onomatopeya prrr o brrr con que los pastores llamaban a los canes para organizar el ganado. 
Porque es este entrañable animal, y no otro, es el que se ha ganado el derecho de ser una especie  digna de ser protegida de un modo especial. Derecho que comenzó a adquirir aquel lobo valiente y sobre todo astuto, pues aún estando hambriento, supo que iba a sacar más provecho esperando con paciencia que atacando al grupo de hombres sentados alrededor de una hoguera al que progresivamente se fue acercando, ya que sabía le tarde o temprano le obsequiarían con un trozo de carne. Fue tan inteligente que supo intuir que con aquel mono que andaba a dos patas no iba a pasar más hambre cuando escaseara la caza. Ya se encargaría el hominido de aquella dura tarea, el perro le ayudaría.  Era el comienzo de una gran alianza entre hombres y canidos. 
Escultoricamente hablando, este animal que debiera tener un lugar preponderante en la creación artística, de modo sorprendente no ha sido tan representado en la estatuaria como pudiéramos pensar, algo que contrasta con otros animales como leones, osos, águilas o caballos (no se muy bien en que orden) que suelen abundar en la escultura urbana. Históricamente se han apreciado más los valores que representan; como la fuerza del oso, la estampa del león, la majestuosidad del águila o el gran compañero de batallas, como una extensión del guerrero que es el caballo. En el caso del perro no se han tenido en cuenta muchas de sus virtudes y únicamente el de su carácter como pastor o cazador o animal de tiro de trineos. Estos han sido los roles más importante a lo largo de la historia, viéndose también reflejado en el arte que se centraba más en estos aspectos. Posteriormente se valoró su papel en el rescate de vidas, guía para ciegos o por supuesto, animal de compañía; esto ha llevado a algunas personas a hacerse acompañar en su tumba (a veces literalmente) por estos compañeros fieles, como podemos ver aquí en una tumba del cementerio de La Almudena o en el sepulcro de la Familia Pérez Guzmán en la Catedral de Sevilla. Precisamente, es su función como mascota  en el animalismo a ultranza de este siglo XXI,  lo que está encumbrando al canis familiaris, tratándolo como pseudopersona  más que como socio del ser humano, algo que no les beneficia en realidad. Este nuevo papel de animal de compañia ha motivado que el Canis Lupus Familiaris pueda verse ahora más a menudo representado como fauna estática, de piedra o de bronce, en  esa otra fauna que es la urbana.

.Perros lobos. Cerámica. Dinastía Han Occidental (206 a.C. - 9 d.C)
Museo del Mausoleo de Quianling, Xian (China)

Dos perritos Tlalchichi que acompañaban a los difuntos al inframundo. 
             
Cultura Tolima. México (400a.C. -100 dC)  Museo de América Madrid



        Catedral de Sevilla, capilla de San Andrés. Sepulcro de la familia Pérez de Guzmán s.XIV donde vemos  que a                                             los pies de los  sepulcros se encuentran también esculpidas sus mascotas.



Las mascotas que acompañan en la sepultura se actualiza con estos dos galgos en el cementerio de la Almudena (Madrid)



Marktplatz (Bremen, Alemania)
. Detalle del perro en Los Músicos de Bremen (1953) Autor: Gerhard Marcks 

Monumento a San Lázaro con su perro. Bronce. Autor: Sergio García, 2010
Plaza de San Lázaro, 7 (Palencia, España)

Diana cazadora. Autora: Natividad Sánchez, 2017
Azotea Hotel Hyatt Centric Gran Vía,31 (Madrid, España)


"Callejeros" Autora: Elena Negueroles, 2018. 
Plaza Los Pinazo (Valencia)


Homenaje al perro Paco. Autor: Rodrigo Romero 2023. Calle Huertas, 71 (Madrid, España)



Monumento al podenco ibicenco. Autor: Andreu Moreno, 2010.Paseo Joan Carles I, 1 (Ibiza, islas Baleares. España) 

 

 Nuestras raíces.(Detalle) Autor: Luis Martín de Vidales.Plaza de los Macacos (Navalcarnero, España)



Estatua de Hachiko. Tokio (Japón)



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