El friso del artista malvado

Perrito orinando

 Si visitáis Copenhague, además de la consabida Sirenita o el parque de atracciones Tivoli, hay otras propuestas interesantes en la capital danesa. Uno de esos lugares alternativos es el Folketingssalen, es decir el Parlamento danés. Como en otros países que están orgullosos de mostrar sus sedes parlamentarias, como por ejemplo Berlín, existe la posibilidad de conocer mediante visita guiada y además gratuita este edificio en el que no sólo te muestra el hemiciclo sino también otras estancias anejas. Una de ellas es el "Vandrehallen" que se podría traducir como "Pasillo Peatonal" donde podemos ver un original friso repleto de motivos florales y ornamentos vegetales. El friso de 268 metros de longitud cubre todas las paredes y recovecos de esta zona del Parlamento. Fue pintado entre 1918 y 1921 por el artista Rasmus Larsen, un experto en frescos decorativos. Fue el propio Folketing el que quiso adornar este amplio corredor de una manera artística, que en palabras del propio Larsen: es"de carácter barroco con cierta influencia campesina". A esa labor se prestó entusiasta el artista pero pronto tuvo que llegar el hastío pues decorar de esta manera 268 metros son muchas flores para cualquiera. Un día Larsen, empachado de tal exceso decidió añadir otros detalles. Así comenzó a incluir pequeños animales en el friso y no contento con ello, incluyó también frases alegorícas a la actividad propia del lugar, es decir, la política. Sin embargo, estos últimos detalles no formaban parte del plan original sobre todo cuando subrepticiamente estás criticando a los políticos a los que va destinada la obra y así comenzó a dibujar animales en un matiz que rozaba la provocación: rumiantes como simbolo de la influencia conservadora en la sociedad, un caracol que se mueve lentamente bajo una pizarra en alusión a la lentitud en aprobar las leyes, unas mansas ovejas que representan a los contribuyentes daneses que tanto antes como ahora deben soportar toda la carga imposiñtiva del sistema... De los 27 animalitos, su favorito era un perro levantando la pata para orinar en uno de los arabescos. Su decisión de incluir símbolos y dichos poco favorecedores le valió el apodo de "el pintor malvado". Si observamos el friso, se puede ver que cuanto más pintaba Larsen, más irónicos se volvían sus comentarios. Según la tradición local, sus añadidos enfurecieron tanto al entonces ministro del Interior, Ove Rode, que éste le retuvo el sueldo. Por ello, el "pintor malvado" incluyó en el friso la frase "No recojas la fruta hasta que esté madura. Si hay que eliminar las malas hierbas, no te olvides de rode ", usando una variación de "rødder" (raíces) para mediante un críptico juego de palabras poner de vuelta y media al mencionado ministro. No sabemos si Rode cogió la indirecta. Hoy en día, el mensaje del friso sigue estando vigente pues todos estos añadidos simbolizan los vicios de los políticos y les recuerdan que su verdadero papel es servir al pueblo. La diferencia estriba en que Dinamarca permitió terminar a Larsen su obra. En otro país quizás las cosas no hubieran sido tan fáciles para el "pintor malvado"

Dos ratones


"No todo gallo que canta anuncia mi día" podría significar que las discusiones
de los políticos, en bastantes ocasiones, son ajenas a los intereses de los ciudadanos



Anguila


"Dios templa el viento para el cordero esquilado" es un refrán danés que justificaría que a las ovejas (contribuyentes) quitándoles su lana (sus impuestos) se le ofrecerián servicios sociales

Dos serpientes



"Quién entiende el lenguaje de los pájaros puede ser ministro" implica que los políticos a veces hablan un lenguaje que es incomprensible para el ciudadano medio.


babosa



Vista del "Vandrehallen" y del friso decorado por Ramus Larsen 

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